El ciclo de Deming es una herramienta de mejora continua que se basa en cuatro etapas: planificar, hacer, verificar y actuar, las cuales no tienen fin y pueden ser aplicadas en todos los aspectos de nuestra vida.
Introducido en 1939 por Walter A. Shewhart e implementado por William E. Deming, quien habría sido su mentor en el campo profesional.

Esta herramienta se utiliza para mejorar procesos y productos, y se centra en la mejora de la calidad mediante el control de los procesos, la eliminación de errores y la satisfacción del cliente.
Estos principios pueden aplicarse a una variedad de situaciones. Por ejemplo, se pueden utilizar para resolver problemas en un negocio, mejorar la calidad de los productos o servicios ofrecidos, desarrollar nuevos productos o mejorar la satisfacción del cliente.
Además, el ciclo de Deming también se puede aplicar para mejorar la eficiencia operativa, la eficacia de la gestión y la satisfacción de los empleados.
En este sentido, te compartimos 5 hábitos para aplicar el Ciclo PHVA en el ámbito empresarial para afianzar los principios de la mejora continua día a día:
- Identificar las posibles causas de un problema cotidiano
- Establecer objetivos de calidad con sus respectivos indicadores de medición
- Priorizar aplicación de acciones correctivas
- Obtener retroalimentación de clientes de los productos/servicios ofrecidos
- Cuantificar los desperdicios de un proceso X
Es vital que las empresas, independientemente de su tamaño o actividad, integren prácticas o estándares de trabajo enfocados en la mejora continua para que sean resilientes y rentables en el tiempo, es decir garantizar la continuidad del negocio.
Y tú, ¿en qué campo aplicas este ciclo virtuoso? Déjanos tus comentarios aquí abajo y comparte este post si te fue útil






