
Diferentes estudiosos han demostrado que el liderazgo en un entorno de crisis puede inspirar a comportamientos pro organizacionales poco éticos.
Esto es debido a que las conductas poco éticas no necesariamente pueden ser a gran escala sino llevarse a cabo en situaciones cotidianas, y aparte de originarse con el fin de cuidar los propios intereses, puede también manifestarse para proteger a la organización y sus líderes. Por ejemplo:
- Robar a la organización para «corregir» un error anterior cometido por un supervisor o la organización
- Ocultar información a clientes
- Dar una buena recomendación a otra empresa del nombre de un empleado incompetente
Cuando el liderazgo proviene de un líder carismático y la forma de encuadrar los mensajes y comunicarlos es positiva, se influye en la parte conductual y cognitiva de los subordinados. Asimismo, el nivel de sentimientos de apego hacia la organización es otro factor involucrado.
Es importante ser especialmente cautelosos en la forma en que se plantean los problemas a los seguidores en los malos tiempos, y también se debe enfatizar la importancia de comportarse éticamente con los subordinados.
Fuente: Graham, Ziegert y Capitano (2015); Vadera y Pratt (2013); Umphress y Bingham (2011)






